Somos jóvenes, muy jóvenes y el riesgo está en nuestro ADN. Por nuestras venas corre pasión por la gastronomía, atrevimiento y descaro que desarrollamos con mucha cabeza y sensatez. Vivimos al límite persiguiendo un sueño, el de un niño que siempre quiso ser cocinero y no paró hasta conseguirlo. Posiblemente, la perseverancia sea una de las características más notables de Franchesko Vera, el motor de este humilde proyecto que creció siendo  una ilusión y sin darnos cuenta ahora es realidad.

Un restaurante al que venir con la mente en blanco, a disfrutar sin prejuicios,

 donde la cocina es el motivo y no la excusa para activar todos tus sentidos.

Basamos nuestra cocina en 3 pilares que aplicamos con originalidad, Producto Técnica y Concepto. Buscamos explotar estos principios de una manera actual sin olvidar el origen de cada cosa, rompiendo las reglas, para así llegar al sabor, al detalle, a la esencia. Fusionando producto local e internacional, descolocarte alternando platos muy sutiles, otros muy cañeros y así hacerte viajar de Aragón al mundo.

Gamberro es Elegancia e Irreverencia.

Todo empieza en nuestro “jardín” respetando un mosaico de baldosas antiguas que fueron
testigo de la historia gastronómica de Zaragoza, rodeadas de  césped hasta subir por las paredes oscuras en forma de coloridos grafitis. Aporta luz a este espacio una vidriera, que no te dejará indiferente, una barra llena de patitos de goma donde tomar un aperitivo. Déjate llevar por este aire callejero y desenfadado. Escucha la música, fíjate en los pequeños detalles, observa nuestra bodega, una cava de cristal hasta el techo y elige tu vino.
Una vez cruces  la cortina todo cambia, un único color reina, llaman la atención  nuestras mesas de Dekton donde no  hace falta mantel...
Aquí no hay distracciones lo importante es la copa y los platos que van llegando. Un ambiente en el que relajarte y comentar la experiencia que estás viviendo.